miércoles, 30 de enero de 2013

Vuelta a la ilusión

Recuerdo esos miércoles de Copa en los que el Sevilla se enfrentaba a equipos como el Sabadell o la Gimnástica Alcázar en dieciseisavos de final, treintaidosavos... O vete a saber la ronda que era...

Eran partidos diferentes, con el campo medio lleno o medio vacío... En los que el resultado parecía importar poco, porque todo el mundo sabía que más adelante un Zaragoza, un Valencia o un Español nos dejaría fuera de la competición.

En cambio, el ambiente era especial, un trofeo que todos los años veíamos levantar a otro equipo y que siempre pensábamos, ¿te imaginas? Mientras comíamos en el descanso un gran bocadillo con el que habíamos soñado toda la semana... Y es que olía a Copa...

Cómo cambió todo... Dos títulos casi seguidos y cinco semifinales en diez años hicieron que ese sueño se convirtiera en realidad.

Pero quizá esa realidad nos llevó a la exigencia y en estos últimos años a la pérdida de esa esencia que tenían los miércoles coperos, ahora jueves, o martes...

Y con todo ello al desencanto y al desinterés en la mayoría de rondas previas a unos cuartos o una semifinal, sin esencia, sin ilusión... sin sueños.

Mañana tenemos el honor de jugar nuestra sexta semifinal en lo que va de siglo. Contra uno de los grandes del fútbol español.

Después de una muy difícil temporada anterior y de lo que llevamos de la actual, ahora estamos tan cerca que casi no nos lo creemos.

Quizá a principio de temporada no pensábamos que llegaríamos, pero también puede que volver a esa misma mentalidad que teníamos hace unos años nos haya hecho recuperar esa esencia que la exigencia nos hizo perder.

Ya se notó un sabor especial en cuartos, y sin darnos cuenta nos metimos en semifinales. Ahora la exaltación es máxima... El sueño vuelve a estar ahí.

Quiero volver a mi gran bocadillo... Y es que al sevillismo nos hace falta tan poquito para volvernos a ilusionar...