Recuerdo esos miércoles de Copa en los que el Sevilla se enfrentaba a equipos como el Sabadell o la Gimnástica Alcázar en dieciseisavos de final, treintaidosavos... O vete a saber la ronda que era...
Eran partidos diferentes, con el campo medio lleno o medio vacío... En los que el resultado parecía importar poco, porque todo el mundo sabía que más adelante un Zaragoza, un Valencia o un Español nos dejaría fuera de la competición.
En cambio, el ambiente era especial, un trofeo que todos los años veíamos levantar a otro equipo y que siempre pensábamos, ¿te imaginas? Mientras comíamos en el descanso un gran bocadillo con el que habíamos soñado toda la semana... Y es que olía a Copa...
Cómo cambió todo... Dos títulos casi seguidos y cinco semifinales en diez años hicieron que ese sueño se convirtiera en realidad.
Pero quizá esa realidad nos llevó a la exigencia y en estos últimos años a la pérdida de esa esencia que tenían los miércoles coperos, ahora jueves, o martes...
Y con todo ello al desencanto y al desinterés en la mayoría de rondas previas a unos cuartos o una semifinal, sin esencia, sin ilusión... sin sueños.
Mañana tenemos el honor de jugar nuestra sexta semifinal en lo que va de siglo. Contra uno de los grandes del fútbol español.
Después de una muy difícil temporada anterior y de lo que llevamos de la actual, ahora estamos tan cerca que casi no nos lo creemos.
Quizá a principio de temporada no pensábamos que llegaríamos, pero también puede que volver a esa misma mentalidad que teníamos hace unos años nos haya hecho recuperar esa esencia que la exigencia nos hizo perder.
Ya se notó un sabor especial en cuartos, y sin darnos cuenta nos metimos en semifinales. Ahora la exaltación es máxima... El sueño vuelve a estar ahí.
Quiero volver a mi gran bocadillo... Y es que al sevillismo nos hace falta tan poquito para volvernos a ilusionar...
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miércoles, 30 de enero de 2013
martes, 6 de octubre de 2009
El almacén de mayoristas
Mucho se ha hablado de la amplitud de la plantilla del Sevilla, el famoso fondo de armario que se dice ahora. Veinticinco jugadores en plantilla y once posiciones para jugar cada partido.
Recuerdo hace varios años, tampoco demasiados, que se podía recitar de memoria el equipo titular que jugaba la mayor parte de los partidos a no ser que a alguno de ellos le ocurriera algo excepcional.
Eso ha ido cambiando con el tiempo, pero incluso con las famosas rotaciones que se pusieron de moda hará pocos años, siempre existía un buen grupo de jugadores que casi no se movían del famoso once de gala.
Voy más lejos cuando digo que el super Sevilla de "Juande-el Taco" que rotaba bastante, siempre tenía unos intocables, llámese Navas, Navarro, Kanouté, Alves...
Personalmente pienso que el Sevilla de hoy es el auténtico ejemplo de rotaciones en el fútbol moderno, pero eso viene dado por la calidad de la plantilla.
Hoy puede jugar Kanouté, pero mañana se queda en el banquillo porque hay un chaval que se llama Negredo que como la enganche... Lo mismo pasa con Navas, Perotti, Adriano, Capel, que se turnan en las bandas, hasta en el lateral derecho se cambian Konko, Sánchez y el mismo Adriano...
La calidad de esta plantilla es indudable, pero tal es el nivel, que posiblemente si les borraras el número de la camiseta a todos, nadie discutiría una alineación nunca.
Veinticinco jugadores, pero ningún nombre en concreto, pura calidad y armonía en cada partido juegue quien juegue.
El otro día con el Madrid, bendito partido, no leí ni la alineación, me limité a ver jugar al equipo y hasta un cuarto de hora de juego no me di cuenta que el central zurdo era Drago o que Kanouté estaba en el banquillo.
En un armario te cabe lo justo para ir tirando, con algunos recambios buenos y no tan buenos, pero en este equipo necesitan un almacén de mayoristas para meter todo lo que tienen ahí... bendito problema Manolo... Qué barbaridad.
Recuerdo hace varios años, tampoco demasiados, que se podía recitar de memoria el equipo titular que jugaba la mayor parte de los partidos a no ser que a alguno de ellos le ocurriera algo excepcional.
Eso ha ido cambiando con el tiempo, pero incluso con las famosas rotaciones que se pusieron de moda hará pocos años, siempre existía un buen grupo de jugadores que casi no se movían del famoso once de gala.
Voy más lejos cuando digo que el super Sevilla de "Juande-el Taco" que rotaba bastante, siempre tenía unos intocables, llámese Navas, Navarro, Kanouté, Alves...
Personalmente pienso que el Sevilla de hoy es el auténtico ejemplo de rotaciones en el fútbol moderno, pero eso viene dado por la calidad de la plantilla.
Hoy puede jugar Kanouté, pero mañana se queda en el banquillo porque hay un chaval que se llama Negredo que como la enganche... Lo mismo pasa con Navas, Perotti, Adriano, Capel, que se turnan en las bandas, hasta en el lateral derecho se cambian Konko, Sánchez y el mismo Adriano...
La calidad de esta plantilla es indudable, pero tal es el nivel, que posiblemente si les borraras el número de la camiseta a todos, nadie discutiría una alineación nunca.
Veinticinco jugadores, pero ningún nombre en concreto, pura calidad y armonía en cada partido juegue quien juegue.
El otro día con el Madrid, bendito partido, no leí ni la alineación, me limité a ver jugar al equipo y hasta un cuarto de hora de juego no me di cuenta que el central zurdo era Drago o que Kanouté estaba en el banquillo.
En un armario te cabe lo justo para ir tirando, con algunos recambios buenos y no tan buenos, pero en este equipo necesitan un almacén de mayoristas para meter todo lo que tienen ahí... bendito problema Manolo... Qué barbaridad.
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viernes, 24 de octubre de 2008
Vaya susto...
Aun me dura el susto... Llegué a mi casa casi temblando después del partido de ayer. Y no por la enésima lesión de uno de nuestros delanteros, el Laucha que venía despertando la ilusión en la afición.
El susto que tengo en el cuerpo es por la facilidad de este equipo para sacar adelante un partido, que por mucho que digan, era muy complicado de ganar por muchos factores.
El rival era un equipo con experiencia en Europa, que no marcha mal en su liga, la delantera sevillista en cuadro, la euforia de tantos partidos sin perder seguidos y el efecto Nervión en Europa que lo hace casi imbatible.
Tantos factores que podían hacer bajar la guardia... Pero no, este equipo parece que no se amilana contra nada ni contra nadie, ya puede jugar de delantero centro Navas que encuentra la manera de ganar.
Anoche desde el principio el equipo era una máquina programada para matar a su rival lo antes posible. Y así fue, en quince minutos se acabó un partido que en otras temporadas se hubiera torcido seguro.
Palop es un seguro, siempre lo fue y lo será hasta que no pueda con los guantes.
Pocas veces vi una labor defensiva tan perfecta, los centrales del Sevilla son de lo mejor de Europa, Escudé merece un brazalete de capitán, los laterales se agigantan cada partido, Navarro es la evolución humana de David Castedo, misma garra y mayor técnica.
El centro del campo es tan versátil que pueden jugar dos, tres o cuatro medios centros, da igual la combinación, todos tienen fuerza, técnica y visión de juego y su orden roza la perfección en todas las labores del juego.
Las bandas ya eran puñales y ahora son estiletes cuando se van al centro. Este sí es el verdadero Adriano.
La delantera a pesar de estar lesionado hasta Polster y Suker, como dijo el mister, sigue metiendo goles desde la enfermería, ni pensarlo quiero cuando se recuperen.
Y Renato merece una mención aparte porque es el mejor jugador del mundo. Porque yo lo digo.
Ya lo he dicho, asustado estoy... No quiero pensar como esto siga así, hasta donde puede llegar el equipo. Y lo que me asusta más es que si todo sale como es de esperar, la cosa irá a mejor, con la llegada de los lesionados y la total adaptación de los fichajes.
Permitidme el vulgarismo... Este equipo me tiene acojonado.
El susto que tengo en el cuerpo es por la facilidad de este equipo para sacar adelante un partido, que por mucho que digan, era muy complicado de ganar por muchos factores.
El rival era un equipo con experiencia en Europa, que no marcha mal en su liga, la delantera sevillista en cuadro, la euforia de tantos partidos sin perder seguidos y el efecto Nervión en Europa que lo hace casi imbatible.
Tantos factores que podían hacer bajar la guardia... Pero no, este equipo parece que no se amilana contra nada ni contra nadie, ya puede jugar de delantero centro Navas que encuentra la manera de ganar.
Anoche desde el principio el equipo era una máquina programada para matar a su rival lo antes posible. Y así fue, en quince minutos se acabó un partido que en otras temporadas se hubiera torcido seguro.
Palop es un seguro, siempre lo fue y lo será hasta que no pueda con los guantes.
Pocas veces vi una labor defensiva tan perfecta, los centrales del Sevilla son de lo mejor de Europa, Escudé merece un brazalete de capitán, los laterales se agigantan cada partido, Navarro es la evolución humana de David Castedo, misma garra y mayor técnica.
El centro del campo es tan versátil que pueden jugar dos, tres o cuatro medios centros, da igual la combinación, todos tienen fuerza, técnica y visión de juego y su orden roza la perfección en todas las labores del juego.
Las bandas ya eran puñales y ahora son estiletes cuando se van al centro. Este sí es el verdadero Adriano.
La delantera a pesar de estar lesionado hasta Polster y Suker, como dijo el mister, sigue metiendo goles desde la enfermería, ni pensarlo quiero cuando se recuperen.
Y Renato merece una mención aparte porque es el mejor jugador del mundo. Porque yo lo digo.
Ya lo he dicho, asustado estoy... No quiero pensar como esto siga así, hasta donde puede llegar el equipo. Y lo que me asusta más es que si todo sale como es de esperar, la cosa irá a mejor, con la llegada de los lesionados y la total adaptación de los fichajes.
Permitidme el vulgarismo... Este equipo me tiene acojonado.
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